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Excursiones

El Burgo de Osma es el centro de una amplia comarca, con una variada e interesante orografía y con numerosos pueblos en su vecindad. Sus paisajes y su diversidad histórica la hacen sumamente atractiva para los visitantes.

Entre los pueblos y lugares de sus alrededores se deben visitar los siguientes enclaves:

Cañón del Río Lobos

Declarado Parque Natural y zona de especial protección de aves. El cañón formado por la erosión lineal del río y por la acción disolvente del agua en la roca caliza, se dilata a lo largo de 25 kilómetros desde Ucero hasta Hontoria del Pinar en tierras burgalesas. El paisaje cárstico nos ofrece variadas y coloristas formaciones, como torcas, cuevas, simas... Las fuentes y manantiales son abundantes.La sabina albar, junto al pino pudio y el quejigo y la encina son árboles característicos. La vegetación de ribera de chopos y sauces, nos proporciona sombra en los días de calor. El buitre común y las águilas, real, culebrera y perdicera, sobrevuelan majestuosas. Anfibios, reptiles, peces y mamíferos como corzo, jabalí, conejo, ardilla y liebre forman la gran familia de animales que habita en el cañón.

Es obligada la visita al Centro de Interpretación de la Naturaleza, a la entrada del parque, antes de llegar al camping. Allí se puede realizar una visita didáctica donde te explicarán todo lo relativo a la flora, fauna y geología del cañón, a la vez que puedes visitar la piscifactoría para repoblación de ríos.

Rioseco

Se conserva un rollo de picota de época medieval construido con tres columnas de la villa romana de los Quintanares; una escultura de mármol de Saturno está expuesta en el Museo Numantino, en la capital. Hay restos de una atalaya, y en la parroquia, que conserva el ábside románico, una pila bautismal extraordinaria, quizás visigoda. A pocos kilómetros se halla Torreandaluz donde se puede contemplar la magnífica portada románica de su iglesia parroquial, de las mejores de la provincia.

Abioncillo de Calatañazor

Hace más de una década iba camino de convertirse en un pueblo abandonado más, un lugar donde ya no se oiría el tañir de la campana ni el ladrar de los perros pastores. Salvado del inexorable abandono al que parecía estar irremisiblemente abocado, actualmente se está llevando a cabo una de las más innovadoras experiencias educativas.Es en 1983 cuando la ilusión y el esfuerzo de un grupo de profesores dió lugar al nacimiento de la Cooperativa de Enseñanza del Río. Una alternativa pedagógica novedosa y complementaria. Una vez más el tesón y la fe de los que creen que el medio rural todavía tiene mucho que aportarnos para el conocimiento de nuestro entorno, de nuestra cultura y de nuestras tradiciones y raíces ha dado su fruto.

El pueblo-escuela cuenta con un centro de recursos didácticos, laboratorios de cartografía, fotografía, de ciencias naturales, cocinas y horno tradicional, colmenar, huerta, gallinero, fragua, museo etnológico..... Las actividades que se realizan son entre otras, cursos, congresos, jornadas y exposiciones, talleres diversos, reciclaje de materiales y energías renovables, a la vez que han logrado recuperar la arquitectura tradicional del lugar.

Fresno de Caracena

Aquí vivió el sacerdote Pere Abat, posible autor o copista del Cantar del Mio Cid, que según Menendez Pidal tiene dos autores, uno de Medinaceli y otro de San Esteban de Gormaz. Se conserva un rollo-picota de esta antigua villa.

Fuencaliente

Su nombre nos evoca el manantial de aguas termales que hay junto a la ermita de la Virgen de los Remedios o del Valle y que abastecía el antiguo convento de monjas bernardas de Santa María. Fue Doña Urraca de Avellaneda, hija de los condes de Miranda y duques de Peñaranda, la que al parecer fundó en 1175 el antiguo convento de Bernardas, del que hoy sólo quedan algunos lienzos sin techo. A finales del siglo XVIII fue saqueado por Juan García de Villamayor, Señor de Ucero, y en 1550 fue devorado por el fuego.

La Fuentona de Muriel

Es sin duda uno de los más bellos y paradisíacos parajes de la provincia de Soria. A menos de media legua al Norte de Muriel de la Fuente, la limpísima y sugerente laguna es el nacimiento, o nacedero, del río Abión que, después de regar y convertir en fértil huerta las vegas de la Tierra del Burgo, cede sus aguas al río Ucero en la villa episcopal. Torca o embudo de origen cárstico, que tiene comunicación con las corrientes subterráneas de las plataformas calcáreas de Catalañazor, sus aguas son tan cristalinas que parecen no tener sino un palmo o dos de hondo, aunque en realidad es que el manantial con una profundidad aproximada de unos cincuenta metros se prolonga en longitud varios cientos más hasta alcanzar el nivel del agua del río subterráneo con el que está conectada.

Las torcas y lagunas siempre han sido objeto de leyendas, se consideraron lugares propicios donde habitan animales monstruos, que solían acechar en la orilla, siempre a la espera de algún viajero que se acercara a dar de beber a su caballo para abalanzarse sobre el pobre animal y tragárselo de un bocado.

Otros seres fantásticos eran las ondinas, espíritus elementales del agua que con sus cantos y su belleza hacían perder la razón a algún joven incauto que se acercaba por allí.

Alcubilla y Navapalos

En otros tiempos fin de Castilla, el héroe pasó por Alcobiella que de Castilla fin es ya, según el decir del Cantar del Cid; es hoy en día la puerta de entrada a la comarca vitivinícola de la Ribera del Duero. Así lo atestiguan sus numerosas bodegas excavadas en la roca, lugar sin igual para degustar un cordero asado con sarmientos regado con un vinillo claro y fresquito recién escanciado. El cerro testigo de la Piedra de caliza, vigilante, es custodio de la villa y muy llamativo. Alcubilla cuenta entre sus atractivos con uno de los primeros museos etnográficos de la provincia y donde se pueden contemplar objetos domésticos, muebles de cocina y útiles relacionados con las faenas del campo y con la elaboración del vino.

En la Ribera del Duero, hacia el Sur, de camino a Caracena, Navapalos también llamado Nava de Palos, figura en la Ruta del Destierro del Cid, en el largo camino que recorriera desde Vivar hasta Valencia. Aquí se halla un centro de investigación de la arquitectura vernácula de esta zona de Soria.

El grupo Inter-Acción lleva a cabo una labor de recuperación de edificios y viviendas basada en la arquitectura tradicional con adobe, así como en el desarrollo de las energías alternativas renovables. Durante los veranos se realizan campos de trabajo con participantes de varios países de Europa.

Caracena

Aquí el paisaje es sobrecogedor, el pueblo rodeado por uno de los más agrestes parajes de la provincia. Basta con citar el río Caracena o Adante que ha dado lugar al tajo o cañón del mismo nombre y que se prolonga hasta Tarancueña.

El yacimiento arqueológico de la Edad del Bronce de Los Tolmos, el rollo de su plazuela, barroco de 1738, el puente románico, la antigua cárcel y el Castillo hacen de esta villa uno de los lugares más
sugerentes para visitar.

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